La memoria del vino

“La tierra tiene memoria.
En esta memoria se esconde un secreto.”

Enrique Vargas

Un viaje íntimo, individual y colectivo a través del camino de la uva, que se inicia donde se termina el sendero del trigo de “Oráculos”, el anterior espectáculo de la compañía. El anterior era trigo, tierra, crecimiento, raíz. El vino, libertad del aire, fermentación, trasgresión y fusión de los límites entre ebriedad y sabiduría, realidad y locura, identidad y fragmentación, “sólo la locura salva al mundo”.

Una simple pregunta, ¿cómo crear un juego que nos pudiese servir como pretexto para disfrutar de un vino entre amigos?, nos ha llevado por un camino de asombros que no termina.

Asombros que nos orientaron en la investigación y propósito de construir un gran carnaval de máscaras, donde la única forma de vivir las bacanales y de encontrar a Dionisio fuese perdiéndose y donde fuese posible jugar a ser « el otro ».
Un viaje que permitiera fundirse en el desenfreno colectivo del carnaval o en la intimidad de la experiencia individual sin ninguna coacción.
Un recorrido a través del camino de la uva que se inicia en donde termina el camino del trigo de Oráculos, nuestra obra anterior.

Oráculos partía de un grano de trigo, era tierra, raíz, profundidad.
La Memoria del Vino es la libertad del aire, fermentación, transgresión, fusión de los límites entre razón y locura, fragmentación e identidad, ebriedad y sabiduría.
« Solo la locura salva al mundo. »

carreta el vinoLa intención de “La Memoria del Vino” es crear una experiencia poética, un viaje íntimo e individual dentro de lo colectivo siguiendo el camino de la uva en búsqueda de la memoria ancestral y el secreto de la transformación.
Es una búsqueda de la resonancia de Dionisio. Un juego en pos del espíritu del vino. Desde sus características más inmediatas y reconocibles (olor, consistencia, color, sabor…) hasta su esencia más profunda.

El público, convertido en viajeros, entra en la penumbra de una vendimia onírica que finaliza con la celebración del vino con sorprendentes habitantes, experiencias y juegos donde nada es lo que parece.

En esta búsqueda en pos del secreto entramos en la oscuridad de la transformación y el misterio de la tierra; se cosecha la uva, se exprime el mosto y el misterio comienza.
Los viajeros siguen esta experiencia con sus propios cuerpos, lo que los lleva, junto a los habitantes del pueblo, al umbral de lo invisible, al encuentro con la niebla oscura del Hades.

muerte2Este pasaje conduce al comienzo de la Celebración: vino, fermentación, desdibujar los límites entre la embriaguez y la sabiduría, realidad e imaginación, identidad y fragmentación.

El secreto, el recuerdo y Dionisos se encuentran en la locura del ritual.
“Sólo la locura puede salvar al mundo”.
Sentimos la llamada del misterio.
El cuerpo no olvida, sobre todo si le permitimos recordar.

Comentarios de prensa :

“El que se arriesga a este viaje hacia lo desconocido es ampliamente remunerado: Entra en otro mundo que le lleva hacia el principio arcaico de la vida humana.”
Süddeutsche Zeitung, Múnich, Alemania
“El público no asiste sino que participa plenamente en el ritual de la elaboración de vino: se saborea el grano, se huele el mosto, se pisa el vino y se bebe el instructivo zumo que te aboca a la alegría y al baile carnavalesco.”
Francesc Massip, Avui, Barcelona, España
“Siempre hay un secreto. Siempre hay una historia. Y el espectador/visitante forma parte de ella durante su estancia en ese espacio atemporal, sedante, irreal.”
Santiago Fondevila, La Vanguardia, Barcelona, España