El hilo de Ariadna

06_34_jpg

“Arriesgarse en perder un poco.
No arriesgarse es perderlo todo.”

Enrique Vargas

Hilo de Ariadna le propone al público un juego: convertirse en viajero mitológico que recorre sus caminos, encrucijadas y pasadizos tras las huellas del Minotauro, habitante inmemorial de sus confines.

El espectador – viajero se va convirtiendo gradualmente y sin proponérselo conscientemente en un Teseo que juega a buscar al Minotauro interior.

Es un juego dramático a través de la memoria. Al perder los ojos, el viajero accede a la clarividencia de sus sentidos.

Para proseguir el camino, debe entregarse al hilo invisible de intuiciones que no se limitan a proporcionarle información sino que revelan una dimensión poética vinculada a la memoria, la intuición y la premonición.

La oscuridad descodifica el cuerpo: las manos ven, la nariz evoca, los oídos sienten el silencio. El viajero regresa a sus orígenes y huele, palpa, percibe como si fuera la primera vez.
La búsqueda de un lenguaje sensorial responde a la necesidad de recobrar el cuerpo como fuente de conocimiento.

EL HILO DE ARIADNA se mueve entre paradojas y recupera rutas perdidas: Para ver hay que cerrar los ojos. Para escuchar es preciso el silencio. Para encontrar hay que perderse El laberinto es un camino de ida y vuelta, de muerte y nacimiento.

De ida, en medio del riesgo, al centro habitado por el Minotauro; de regreso a la luz del día, con los sentidos y la memoria enriquecidos.

Comentarios de prensa :

“El hilo de Ariadna tiene un punto de contacto con la emoción de la Barraca de Feria que Tadeuzs Cantor reclamaba para el Arte Teatral…”
El Pais, España
“… Nunca he tenido en la esfera del arte una experiencia similar a la vivida con esta obra, que no participa ni de la entrega inmediata a lo visual que propugna la plástica, ni del tedioso rito social del aplauso del que participa el teatro… ¿Qué es lo que propicia un desajuste sensorial?
Por un lado la capacidad de recuperar el olfato, ángel caído de los sentidos y de propiciar la memoria táctil…”
El Espectador, Colombia
“… El Hilo de Ariadna es un delirio para los sentidos, una avalancha de sensaciones, un torrente de emociones, una singular experiencia que nadie debe perderse…”
Le Figaro, Francia

Comentarios del público:

“Un viaje lleno de susurros”
“Una obra que no hay que ver, únicamente sentir, oler, escuchar…”
“Es como un sueño, un regreso alas sensaciones puras, este vieja… ha llamado a la parte de niño que tengo, que duerme en mí hace tiempo”
“La verdad es que nunca he creído mucho en esto pero al final me di cuenta de que hay juegos que te pueden cambiar y hacer entender más de lo que pensabas”
“Lo único inmortal es el sentir”
“A veces tengo las soluciones ante mí y no me doy cuenta. Gracias por darme tiempo de juego, fantasía y tiempo”
“Sentí muchas cosas, incluídas las más mórbidas y en cada minuto creía que el final estaba cerca, pero siempre había alguna sorpresa”
“Es como ir en un cometa, no se sabe lo que va a pasar, al final descubres que la aventura eres tu misma y que no hay que mirar fuera sino dentro”
“Estoy seguro de que existe el minotauro, intuía que vivía cerca de mí, pero ahora ya estoy absolutamente seguro, porque lo he visto, lo he sentido, lo he olido… Está aquí, conmigo “.